Un informe de este tipo es un documento que refleja el análisis de un psicólogo perito (experto en procesos judiciales). Tras multitud de entrevistas clínicas y pruebas psicométricas, el informe refleja cómo ha afectado el accidente al día a día de la persona, así como las limitaciones que han podido surgir.
¿Qué son las secuelas y lesiones por accidente de tráfico y cómo se valoran?
Los accidentes de tráfico constituyen una de las principales causas de mortalidad en nuestra sociedad. Por consiguiente, detrás de esta afirmación se encuentran todas aquellas víctimas no mortales, pero con importantes consecuencias irreparables con las que tendrán que convivir el resto de sus vidas.
La Ley 30/1995, del 8 de noviembre, Ley de Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor se creó para compensar aquellos daños derivados, tanto a nivel patrimonial, como de salud de las víctimas.
Los posibles daños pueden clasificarse en distintos tipos de lesiones:
- Físicas
- Neurocognitivas
- Emocionales
Pueden aparecer de manera aislada o conjunta. En cualquiera de estos tres casos, un profesional cualificado, a través de la realización de un dictamen pericial, suele ser solicitado con el fin de establecer si existe alguna función dañada y si esta ha sido causada por el accidente, para así establecer las indemnizaciones oportunas.
¿Cuál es la diferencia entre lesiones y secuelas?
La principal diferencia entre lesiones y secuelas radica en que en la primera existe la posibilidad de remisión y recuperación de la funcionalidad anterior. Sin embargo, una alteración irreversible o permanente, una vez suministrada y agotada la intervención clínica adecuada, que no mejora tampoco con el paso del tiempo previsto, puede considerarse de la segunda categoría (secuelas).
Las secuelas psicológicas o daños morales por accidente de tráfico

Aquí aparece la figura del psicólogo forense o perito. Es el profesional encargado de valorar las secuelas psicológicas tras un accidente de tráfico. Es la figura que, como experto/perito, es encargada de valorar tanto las consecuencias de los traumatismos craneoencefálicos (TCE), como las alteraciones emocionales que pueden aparecer tras sufrir un accidente.
Las alteraciones mentales no orgánicas (respuestas a nivel emocional) pueden resultar hasta en un 17% de los afectados el primer año y en un 9% el segundo (Esbec y Gómez-Jarabo, 2000).
Dicha psicopatología puede llegar a generar un nivel de disfunción igual o superior al de un daño físico y/u orgánico a medio y largo plazo, mermando en mayor o menor medida el desempeño de las actividades de la vida diaria.
El daño moral hace alusión a esta afectación psíquica. Sin embargo, la diferencia radica en el área de aplicación, ya que este primer concepto pertenece a la terminología jurídico-legal y el segundo es más utilizado entre la comunidad de profesionales de la salud mental.
¿Existe alguna indemnización por secuelas psicológicas?

Lo que dice el Boletín Oficial del Estado sobre las indemnizaciones por accidente es que estas pueden ser igualmente cuantificables. El sistema vigente para la valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación (comúnmente conocido como baremo de tráfico) incluye 2 capítulos sobre este tema denominados «Neurología» y «Psiquiatría».
Sobre el segundo bloque, aparecen dos categorías principales:
- Trastornos neuróticos
- Trastornos permanentes del humor
Debido a la complejidad que entraña, un peritaje psicológico resulta fundamental para cuantificar adecuadamente estas secuelas ante un tribunal.
Cómo valorar y mostrar las secuelas psicológicas: el informe psicológico
El informe pericial psicológico es la herramienta más adecuada para valorar y demostrar ante un tribunal las secuelas psicológicas derivadas de un accidente de tráfico. El psicólogo forense realiza una evaluación exhaustiva que incluye entrevistas clínicas, pruebas psicométricas y análisis de documentación médica.
No es suficiente con diagnosticar un trastorno, como podría hacerse en la práctica clínica. Además, ha de valorarse de forma minuciosa la simulación o la exageración de los síntomas, aspecto que el psicólogo forense está específicamente formado para detectar y documentar.
Tratando el trauma post accidente de tráfico: ir al psicólogo
El trastorno de estrés postraumático (TEPT) es una de las secuelas más frecuentes tras un accidente de tráfico. Los síntomas incluyen reviviscencias, pesadillas, evitación de situaciones relacionadas con el accidente y un estado de hiperactivación constante.
Es fundamental recibir terapia psicológica lo antes posible para tratar estas secuelas y prevenir su cronificación. Además, desde el punto de vista forense, acreditar que se han agotado los recursos terapéuticos disponibles es un requisito para establecer el carácter permanente del daño.
La depresión tras el accidente de tráfico: más frecuente de lo que parece
Además del TEPT, la depresión es otra de las consecuencias habituales. La pérdida de funcionalidad, el dolor crónico, las limitaciones en la vida diaria y el cambio radical en las expectativas de vida pueden desencadenar un cuadro depresivo que requiere tanto tratamiento clínico como valoración forense. El Estudio Nacional de Comorbilidad identificó la aparición de síntomas depresivos, distimia, o incluso el establecimiento de un diagnóstico de depresión mayor en víctimas de accidentes de tráfico.
Conclusiones
Para obtener una indemnización por secuelas psicológicas, el perjudicado debe demostrar no sólo el daño, sea del tipo que sea, sino también tasarlo y cuantificarlo. La valoración tiene en cuenta el tipo de lesión o secuela psicológica, los días impeditivos (baja laboral) y los salarios dejados de percibir. Existe además una fórmula específica para cuando concurren varias lesiones o secuelas de forma simultánea.
Si has sufrido un accidente y necesitas valorar tus secuelas psicológicas, en Psicolegalmente realizamos informes periciales que permiten cuantificar el daño psicológico y obtener las indemnizaciones correspondientes. No dudes en contactar con nosotras.
Referencias
- Evaluación del daño moral en accidentes de tráfico: desarrollo y validación de un protocolo para la detección de la simulación
- Blanchard, E. B. y Hickling, E. J. (2003). After the crash: assessment and treatment of motor vehicle accident survivors. American Psychological Association.
- Delgado-Bueno, S. et al. (1994). Psicopatología de los conductores: accidentes de tráfico y sus implicaciones legales. Colex.
- Esbec Rodríguez, E. et al. (2000). Psicología forense y tratamiento jurídico-legal de la discapacidad.
- Manual docente del Máster en Psicología Clínica, Legal y Forense por la UCM
- Asociación Americana de Psiquiatría (APA). Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5). Editorial Médica Panamericana.



